diosa itálica de los gases sulfurosos y las aguas malolientes
Mefitis
Mefitis fue una diosa de los pueblos osco-samnitas del centro y sur de Italia, asociada a las aguas sulfurosas, los vapores volcánicos y los gases malolientes que brotaban de la tierra. Su figura importa porque reúne funciones de salud, fertilidad y mediación entre el mundo de los vivos y el de los muertos.
El mito
Según la tradición antigua, Mefitis era una divinidad de las fuentes subterráneas. Como muchos manantiales eran sulfurosos, con el tiempo se le atribuyó el dominio de los gases nocivos. El autor Servio, del siglo V, afirma que el olor fétido le pertenecía y que había nacido de aguas sulfurosas.
Virgilio la vincula con el mundo subterráneo: en la Eneida, el lago Ampsancto aparece como una boca del Hades, con vapores mortíferos. Los estudiosos modernos discuten si el papel de embriaguez que a veces se le atribuye tiene base real, y proponen en cambio funciones medicinales, agrícolas o de mediación entre cielo e inframundo.
Culto y religión
Su santuario principal estaba junto al lago Ampsancto, en Samnio, donde según Cicerón y Plinio el lugar era mortífero. Su culto se extendió por la Italia osco-sabélica y llegó hasta Roma, donde se documenta un templo y un bosque sagrado en el Esquilino. Como diosa de las aguas sulfurosas se la invocaba para la salud de la piel y la fertilidad, y en época tardía se la relacionó con Venus.
Legado
En italiano, mefite es el nombre de las solfataras y fumarolas. Ese término recuerda a los antiguos vapores sulfurosos que los romanos asociaban con la diosa.
Fuentes antiguas: Virgilio en la Eneida, Cicerón, Plinio el Viejo, Servio y Varrón la mencionan.