diosa romana del agua dulce
Linfa
Linfa es una diosa de la mitología romana asociada al agua dulce y a la humedad necesaria para los cultivos. Su nombre está emparentado con el de las ninfas, y su figura se vincula al culto a las fuentes.
El mito
Los textos antiguos apenas narran historias sobre Linfa, y su figura se entiende sobre todo por su función. Varrón la incluye entre los dioses que protegían a los labradores, porque sin agua toda labranza es estéril. Juturna, a menudo llamada ninfa, es identificada por Varrón con Linfa, y se dice que fue madre del dios Fons.
Según la tradición, las linfas itálicas se relacionaban con las curaciones: muchos enfermos acudían a las aguas de Juturna en el foro, atraídos por el parecido de su nombre con el verbo iuvare, «ayudar».
Culto y religión
Los romanos la veneraban como protectora del agua que alimentaba los campos y el suministro. Vitruvio asociaba su carácter con el orden corintio, más adecuado para las Linfas de las fuentes. Un manantial sagrado de Juturna, en el foro, atraía a quienes buscaban curación. Una dedicatoria la reúne con Diana.
Legado
Su huella está sobre todo en la lengua: Isidoro de Sevilla recoge el término latino lymphaticus para designar a quien enloquece por el agua.
Fuentes antiguas: Varrón, Vitruvio, Festo, Horacio, Propercio, Servio e Isidoro de Sevilla la mencionan, junto a la tabla osca de Agnone.