orisha yoruba del engaño, las encrucijadas y la palabra
Eshu
Eshu, también escrito Èṣù o Exu, es un orisha de la religión yoruba, mensajero de las demás divinidades y figura ligada al azar, las encrucijadas, la palabra y el orden. Su culto se ha extendido por América y el Caribe, donde sigue vivo con nombres como Exu o Echú.
El mito
Según la tradición yoruba, Eshu es una divinidad primordial, un irunmole enviado por Olodumare desde el Ìkọ̀lé Ọ̀run, la morada de las deidades. Algunas versiones lo presentan como la primera partícula de vida creada por Olorun, mientras que la genealogía lo hace hijo de Obatalá y de Yembo u Ochanla. Se le encarga que se cumplan las leyes naturales y divinas, y que se mantenga el orden.
Eshu es el intermediario entre los humanos y los orishas: transmite los sacrificios de las personas a las divinidades y vigila su reparto. Vive en lugares solitarios y oscuros, en el monte o en la sabana, y se le atribuye el poder de liberar de cadenas y prisiones. Es amigo inseparable de Ogún y de Ochosi.
Culto y religión
Muchos templos candomblé dedican a Exu un pequeño montículo de barro rojo junto a la entrada principal. Entre sus ofrendas figuran aceite de palma, maíz, frijoles, harina de mandioca y animales como gallos o pollos. En La Habana se celebra desde 1996 un festival de diecisiete días que culmina el 6 de enero, con sacrificios, cánticos y dádivas a policías y vendedores; también se celebra en Santiago de Cuba, Holguín y Matanzas. Su culto sigue vivo.
Legado
Su figura ha trascendido el ámbito religioso. Aparece como antagonista principal en la saga de fantasía Everworld, de K. A. Applegate, y en la película Scooby-Doo! Ghastly Goals. En la película brasileña Cidade de Deus, un narcotraficante cambia de nombre en un ritual dedicado a Exu. La traducción misionera de su nombre como «diablo», extendida desde mediados del siglo XIX, fue corregida por activistas y por el lingüista Kola Tubosun, que cambió la traducción en Google.