gobernantes legendarios y héroes culturales de la China antigua
Tres augustos y cinco emperadores
Son los soberanos míticos que, según la tradición china, gobernaron antes de la dinastía Xia y dieron origen a la civilización: enseñaron el fuego, la escritura, la agricultura y la vida en familia. Hoy se les considera héroes culturales, aunque en la antigüedad fueron venerados como espíritus ancestrales divinos.
El mito
Según el mito, los Tres Augustos eran semidioses o reyes-dioses que usaron sus poderes mágicos, divinos o su armonía con el Tao para mejorar la vida de sus pueblos. Por su gran virtud vivieron muchos años y gobernaron en una época de gran paz. Se les asocian rasgos de los xian, seres inmortales del taoísmo, como el carro de nubes del Augusto Humano. Tras su muerte, se dijo que el Emperador Amarillo se había convertido en xian.
Las identidades de los tres augustos cambian según la fuente. Las Memorias históricas de Sima Qian mencionan al Augusto Celestial, al Augusto Terrenal y al Augusto Tài; otras obras los sustituyen por Suiren, Fuxi, Nüwa, Shennong, Gonggong o el propio Emperador Amarillo. Los cinco emperadores, en cambio, eran sabios ejemplares de una edad de oro en la que el orden humano y el divino estaban unidos, y en la que el poder se transmitía por abdicación hasta que Qi de Xia lo tomó por la fuerza e instauró la monarquía hereditaria.
El Emperador Amarillo aparece como ancestro del pueblo Huaxia y es la figura central de las listas de los cinco. Otras listas incluyen a Zhuanxu, Ku, Yao, Shun, Shaohao o Taihao, con variaciones según el texto. Entre ellos figura también Houji, el Señor del Mijo, al que se atribuye la introducción de ese grano en tiempos de la dinastía Xia.
Culto y religión
En la antigüedad estos personajes fueron venerados como espíritus ancestrales divinos. El Mausoleo del Emperador Amarillo, en la provincia de Shaanxi, se levantó para conmemorar la leyenda de su linaje, y en el taoísmo existen templos dedicados a los Tres Soberanos.
Legado
Se les atribuye el origen del fuego, la escritura, el regadío, la seda, la medicina, el calendario y la construcción de viviendas. El Emperador Amarillo sigue siendo una figura emblemática de la identidad china.
Fuentes antiguas: Las Memorias históricas de Sima Qian, el Shìběn, el Libro de los Ritos (Lǐjì) y las Elegías de Chu recogen las distintas listas de augustos y emperadores.