ser sagrado creador de la mitología aborigen australiana
Serpiente Arco Iris
La Serpiente Arco Iris es uno de los seres sagrados más extendidos de la tradición aborigen australiana, donde aparece como creadora del paisaje y dadora del agua y de la vida. Importa porque ocupa un lugar central en la visión del mundo conocida como Tiempo del Sueño.
El mito
Según los relatos, la serpiente pertenece al Tiempo del Sueño, una era anterior a los humanos en la que los seres ancestrales dieron forma al mundo. Emerge desde el subsuelo y avanza sinuosa por el terreno, levantando crestas, montañas y cañones a su paso. Su presencia está ligada al agua: habita pozos profundos y permanentes y controla el recurso más valioso del desierto.
Las versiones varían mucho entre pueblos. Algunas la describen como macho, otras como hembra o sin género definido, y en ciertas historias tiene forma de pitón con melena o barba. En relatos del norte aparece junto a los wondjinas, seres celestiales con forma humana. Cuando se enfada, puede provocar inundaciones o sequías, de modo que su poder se considera a la vez fértil y peligroso. La tradición cuenta que sigue viva en los pozos, en las nubes de lluvia y en el arco iris, que es su tránsito de un charco a otro.
Culto y religión
Su figura se relaciona con rituales de fertilidad, de agua y de lugares sagrados, y aparece con frecuencia en pinturas rupestres y en la pintura sobre corteza. Muchos detalles rituales son reservados a los iniciados en las comunidades que la veneran, y su culto sigue vivo entre los pueblos aborígenes.
Legado
El nombre en inglés fue acuñado por el antropólogo Alfred Radcliffe-Brown, que observó la misma figura bajo nombres distintos en varias culturas australianas. Hoy da nombre a un festival anual de música, artes y cultura en Victoria y es un motivo recurrente en el arte aborigen contemporáneo.