dios védico del sol, los caminos y el ganado
Pushán
Pushán es una deidad védica de la India, vinculada originalmente al sol y, más tarde, uno de los doce Aditiás, hijos de Aditi. Importa porque es uno de los pocos dioses védicos considerados benévolos: protector de viajeros y guía de las almas hacia el otro mundo.
El mito
Según los himnos del Rig-veda, Pushán cuida el ganado, ayuda a recuperar las vacas perdidas y protege a los viajeros de bandidos y bestias salvajes. Su carro es tirado por cabras y, a veces, se dice que conduce el Sol por el cielo. Como conocedor de los senderos, sabe el camino entre la tierra y el cielo y conduce a las almas de los muertos al otro mundo. También se le atribuyen el cuidado de los matrimonios, los viajes y la alimentación del ganado.
Según el Taittiriya Samhita, Rudra fue excluido de un sacrificio y, airado, disparó una flecha que le rompió los dientes a Pushán cuando intentaba comer parte de la ofrenda. En el Ramayana, el Majábharata y los Puranas la historia se amplía: Shivá, enojado porque su suegro Daksha no lo había invitado, patea a Pushán en la boca, o bien su criatura Virabhadra le arranca los dientes. Por eso Pushán aparece desdentado y se alimenta de una papilla de cereales.
Culto y religión
Los rituales védicos lo invocaban para pedir protección del ganado y buenos caminos. Las fuentes no describen templos, fiestas ni un culto vivo dedicado a él.
Legado
Algunos estudiosos modernos relacionan su nombre con el del dios griego Pan, propuesta que formuló Hermann Collitz en 1924.
Fuentes antiguas: Aparece en el Rig-veda, el Taittiriya Samhita, el Shatapatha Brahmana, el Ramayana, el Majábharata y los Puranas.