dios etrusco de la fertilidad y la agricultura
Maris
Maris era un dios etrusco de la fertilidad y la agricultura, representado como niño o joven, al que se atribuía tanto la advertencia como el envío de las plagas de ratones que dañaban las cosechas. Es importante por sus espejos de bronce y por la variedad de epítetos que recibió según la etapa de su vida.
El mito
Según la tradición etrusca, Maris tuvo tres vidas en 130 años: Husrnana, como niño; Halna, como joven, y finalmente Isminthians, ya muerto. Era hijo de Hercle, equivalente etrusco de Heracles, y de Menrva, equivalente de Minerva.
En dos espejos de bronce aparece en un rito de inmersión que se interpreta como un ciclo de muerte y resurrección, posiblemente relacionado con el centauro Mares, antepasado de los ausones. En uno de ellos, Leinth, diosa de la muerte, sostiene al niño, mientras que en el otro Menrva lo amamanta.
Culto y religión
En la Lámina de Magliano se le llama Maris Menita («el Hacedor»), y se le dedica una ofrenda junto a los antepasados, que debía realizar cada año el sacerdote local de una aldea.
Legado
Algunos estudiosos creen que influyó en la concepción romana del dios Marte, aunque no es seguro.
Fuentes antiguas: No aparece en textos literarios clásicos; se conoce sobre todo por espejos de bronce etruscos y por la Lámina de Magliano.