dios nórdico de la Luna
Máni
Máni es la personificación de la Luna en la mitología nórdica y hermano de Sól, el Sol. Aparece en la Edda poética y en la Edda prosaica, y su nombre significa simplemente «Luna» en nórdico antiguo.
El mito
Según los relatos, Máni y Sól son hijos de Mundilfari, un hombre tan bello que sus hijos recibieron los nombres de «Luna» y «Sol». Los dioses consideraron aquello una arrogancia y los colocaron en el cielo, donde Máni guía el camino de la Luna y controla su crecimiento y su menguante.
Máni es seguido por el cielo por los hermanos Hjúki y Bil, a quienes tomó de la tierra mientras recogían agua de un pozo. Este episodio aparece en la Gylfaginning, la parte de la Edda prosaica escrita por Snorri Sturluson.
Los lobos persiguen a los astros: Hati Hróðvitnisson va tras Máni, y en el Ragnarök ambos serán devorados. En el Vafþrúðnismál se explica que los dos deben recorrer el cielo cada día para que los hombres puedan contar los años. En el Alvíssmál, el enano Alvíss enumera los nombres de la Luna según el mundo: «luna» para los hombres, «llama» para los dioses y «la rueda» en Hel.
Legado
Los estudiosos relacionan el relato de Máni, Hjúki y Bil con la figura del «hombre de la Luna», presente en el folclore de Escandinavia, Inglaterra y el norte de Alemania, donde se ve en la superficie lunar a un hombre con un palo y a una mujer con un cesto. Rudolf Simek señala además que la Völuspá dice que los æsir colocaron la Luna para contar el año, lo que encajaría con un cómputo germánico del tiempo centrado en la Luna y en las noches más que en los días. La Edda prosaica también recoge en el Skáldskaparmál una larga lista de nombres de la Luna, entre ellos «contadora de años» y «brillante».
Fuentes antiguas: La Edda poética (Völuspá, Vafþrúðnismál, Grímnismál y Alvíssmál) y la Edda prosaica de Snorri Sturluson, sobre todo la Gylfaginning y el Skáldskaparmál.