nodriza de Dioniso y Hera, hija de Aristeo
Macris
Macris es una joven de la mitología griega, hija de Aristeo, relacionada con la crianza de Dioniso y Hera. Su historia explica el origen del nombre de la isla de Corfú y de la cueva de Medea. Aparece en varias versiones, con papeles distintos según el autor.
El mito
Según la tradición, Macris era hija de Aristeo, un dios rústico, y también se la llamaba Nisa. Las fuentes no coinciden en su papel: en unos relatos fue nodriza de Dioniso, al que alimentó con miel; en otros, crió a la propia Hera en Eubea. Cuando Zeus y Hera se ocultaron en el monte Citerón y Macris intentó buscarla, el dios-montaña la engañó y la alejó del lugar. Hera, por el enojo que le causó su ayuda a Dioniso, la expulsó de las tierras eubeas.
Huyó a una isla que, según un escoliasta, recibió después su nombre, identificada generalmente con la Corfú moderna o Córcira histórica; las Argonáuticas la llaman Drépane y mencionan su vínculo con Macris y Deméter. Según la tradición, la cueva donde vivió fue más tarde la cámara nupcial de Jasón y Medea, quienes se unieron sobre las pieles del vellocino de oro, y desde entonces se conoció como cueva de Medea.
La isla de Eubea, frente a la costa de Beocia, era sagrada para Hera y fue uno de varios lugares, aunque ni mucho menos el único, que reclamaron ser escenario de la primera unión prenupcial de Zeus y Hera.
Fuentes antiguas: Las Argonáuticas y los comentarios de un escoliasta antiguo.