demonio de la tradición judía y cristiana, uno de los siete príncipes del Infierno
Belfegor
Belfegor (también Belfagor o Belphegor) es un demonio de la tradición judía y cristiana, nacido de un antiguo dios moabita llamado Baal Pe'or. Su nombre pasó de la Biblia a la demonología medieval y renacentista, y de ahí a la literatura y a la cultura popular moderna.
El mito
Según el Libro de los Números, los israelitas, acampados en Sittim, en la llanura de Moab, se relacionaron con mujeres de la región y fueron inducidos a adorar a Baal Pe'or. Yahvé castigó la idolatría con una peste que causó la muerte de miles de personas. Moisés ordenó ejecutar a los idólatras, y el sacerdote Fineas dio muerte a un caudillo israelita que mantenía relaciones con una madianita. En textos posteriores, la seducción se atribuye al consejo del profeta Balaam, y el relato sirvió para desaconsejar los matrimonios con extranjeras.
Con el tiempo, el nombre pasó a designar a un demonio. Los comentaristas judíos asociaron a este dios con la desnudez y las letrinas, a partir de un juego con la raíz p'r, que significa apertura. En la demonología cristiana, Peter Binsfeld lo consideró el demonio principal de la pereza, mientras que Collin de Plancy lo describió como embajador del Infierno en Francia.
Culto y religión
El culto a Baal Pe'or apenas se conoce, y las descripciones modernas dependen casi solo de la Biblia. Como demonio, Belfegor no tuvo templo ni rito propio, sino que aparece en listados de demonios, grimorios y libros contra la brujería.
Legado
Maquiavelo lo protagonizó en la novela corta Belfagor arcidiavolo, donde el demonio baja a la Tierra para comprobar si el matrimonio es peor que el Infierno. Ottorino Respighi compuso una ópera sobre ese relato, estrenada en La Scala en 1923. Milton lo incluyó en El Paraíso perdido, y en el siglo XX aparece en novelas populares francesas, en la serie Supernatural y en la saga de videojuegos Persona.
Fuentes antiguas: El Libro de los Números (25) y el Deuteronomio (3:29), en las versiones griega de los Setenta y latina de la Vulgata.